El sector inmobiliario y de construcción trata volúmenes crecientes de datos personales: compradores, arrendatarios, trabajadores de obra, subcontratistas, inversores y visitantes de activos. Una brecha de seguridad en cualquiera de esos flujos puede desencadenar obligaciones inmediatas, sanciones de la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) y una exposición reputacional que afecta a la cartera de proyectos. El marco regulatorio no hace distinciones sectoriales: el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) y la Ley Orgánica de Protección de Datos y Garantía de Derechos Digitales (LOPDGDD) se aplican con igual vigor a una promotora que a una empresa tecnológica.
Para una primera valoración, escríbanos a info@velardevidal.com.
Plantear mi casoEste contenido es informativo y no constituye asesoramiento jurídico. Para un análisis de su situación, contacte con info@velardevidal.com.