El sector fintech registra en España una actividad inversora sostenida. Fondos de capital riesgo, inversores estratégicos y corporates financieros compiten por participar en proyectos que combinan tecnología y regulación financiera. Quien negocia sin una estructura jurídica sólida desde el inicio deja en manos de la otra parte las decisiones que más importan: el control, la valoración y la salida.
El sector fintech no es homogéneo. Una plataforma de pagos, una entidad de dinero electrónico y un gestor de activos automatizado responden a marcos regulatorios distintos, aunque todos conviven bajo el paraguas de la normativa financiera europea y española.
Esta diversidad regulatoria impacta directamente en la estructura de la coinversión. La razón es sencilla: determinados tipos de participación en entidades supervisadas requieren autorización previa del regulador, ya sea el Banco de España, la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) u otras autoridades competentes según el tipo de actividad.
En nuestra práctica hemos observado que los inversores que no verifican previamente si su entrada requiere notificación o aprobación regulatoria se enfrentan a demoras que pueden frustrar el cierre. Un retraso de este tipo no es solo operativo: puede activar penalizaciones pactadas en la hoja de términos (term sheet) o generar incumplimientos de los plazos de desembolso.
El marco jurídico opera en dos planos paralelos. Por un lado, la normativa societaria regula la estructura interna de la sociedad vehículo: aportaciones, participaciones, órganos de gobierno y transmisión de acciones. Por otro, la normativa sectorial financiera impone requisitos de idoneidad sobre los titulares de participaciones significativas, umbrales de comunicación y, en ciertos casos, requisitos de capital mínimo o separación de actividades.
¿Sabe su empresa si la estructura de la coinversión exige autorización regulatoria previa? Esta pregunta debe resolverse antes de firmar cualquier documento vinculante.
La elección del vehículo jurídico es la primera decisión estratégica de cualquier coinversión. En el sector fintech, la sociedad holding es el instrumento habitual cuando concurren varios inversores con objetivos distintos, horizontes temporales diferentes o necesidades de eficiencia fiscal.
La holding permite separar la titularidad de las participaciones de la operativa regulada. Los coinversores son socios de la holding; la holding es titular de la entidad operativa sujeta a supervisión. Esta separación tiene ventajas prácticas relevantes.
Primero, facilita la incorporación y salida de inversores sin necesidad de modificar la estructura de la entidad regulada, lo que reduce la fricción regulatoria. Segundo, permite articular mecanismos de voto y distribución de dividendos a nivel de la holding con mayor flexibilidad que en la entidad supervisada. Tercero, ofrece un espacio para centralizar la gestión de la propiedad intelectual, las licencias tecnológicas y los derechos de marca del grupo.
La contrapartida es la complejidad de gobierno. Una holding con varios coinversores exige un pacto de socios bien construido que regule tanto la relación entre los propios inversores como la relación entre la holding y la filial operativa. En nuestra experiencia asesorando a empresas en España, los conflictos entre coinversores fintech tienen su origen, con mayor frecuencia, en la ausencia de reglas claras sobre la toma de decisiones en la holding, no en la entidad supervisada.
Frente a la holding, la coinversión directa en la entidad operativa es más sencilla pero impone mayores restricciones: cualquier entrada o salida de un socio puede estar sujeta a comunicación regulatoria, y la negociación de derechos específicos puede colisionar con los límites que impone la normativa financiera sobre los estatutos de las entidades supervisadas.
La diligencia debida (due diligence) en una coinversión fintech presenta especificidades que la distinguen de una operación de compraventa de empresa en sectores no regulados. Omitirla es el error más costoso que puede cometer un coinversor.
Hemos asesorado operaciones societarias y de M&A en sectores tecnológico, industrial y de servicios, y en ningún caso la due diligence reveló menos de lo esperado. Al contrario: en operaciones fintech, la revisión suele aflorar contingencias de cumplimiento que no estaban en el precio inicial.
La due diligence de una operación fintech debe cubrir, como mínimo, cinco áreas:
¿Cuánto tiempo requiere una due diligence fintech adecuada? El plazo varía según la complejidad de la entidad, pero conviene reservar el tiempo suficiente para que los hallazgos puedan reflejarse en los ajustes de precio o en las garantías del acuerdo final. Una due diligence apresurada que no permite renegociar no cumple su función.
La creencia de que los estatutos estándar bastan para regular la relación entre socios es el mito más extendido – y más caro – del ecosistema de inversión en España. Los estatutos son un documento público, limitado en su contenido y poco flexible. El pacto de socios es el instrumento que protege de verdad a cada parte.
En una coinversión fintech, el pacto de socios debe abordar, al menos, los siguientes bloques:
¿Quién nombra al consejero delegado? ¿Qué decisiones requieren unanimidad o mayoría reforzada? En entidades reguladas, la composición del consejo de administración puede estar sujeta a requisitos de idoneidad fijados por el regulador, lo que limita la libertad de los socios. El pacto debe anticipar estos límites y establecer mecanismos de sustitución ágiles.
Las fintechs consumen capital. El pacto debe regular cómo se toman las decisiones de nuevas rondas, qué derechos de suscripción preferente tienen los socios existentes y en qué condiciones se admite la dilución. Un coinversor que no negocia estas cláusulas puede ver su participación reducida significativamente en rondas posteriores.
Las cláusulas de tag-along (derecho de acompañamiento) y drag-along (derecho de arrastre) son estándar en cualquier coinversión seria. En el sector fintech, la transmisión de participaciones en entidades supervisadas puede requerir autorización previa del regulador, lo que el pacto debe integrar expresamente para evitar incumplimientos.
¿Cómo se valora la sociedad en una salida no acordada? Las cláusulas shoot-out o de perito independiente evitan litigios prolongados. En entidades fintech, la valoración debe contemplar el valor de la licencia regulatoria, que puede ser determinante en sectores con barreras de entrada elevadas.
El acuerdo de confidencialidad (NDA) cubre la fase precontractual, pero el pacto debe extender las obligaciones de confidencialidad y las cláusulas de no competencia (non-compete) al período posterior a la salida de cualquiera de los socios. En fintech, la fuga de información sobre algoritmos, bases de clientes o modelos de scoring tiene un coste difícilmente recuperable.
Puede ampliar cómo funciona el pacto de socios en la práctica en nuestro caso práctico sobre pacto de socios.
Una coinversión no siempre parte de cero. Con frecuencia implica la entrada de un nuevo socio en una entidad existente mediante una operación de M&A: ampliación de capital, compraventa de participaciones o una combinación de ambas. La elección entre estas modalidades tiene consecuencias societarias, fiscales y regulatorias relevantes.
La ampliación de capital es el instrumento más habitual cuando el inversor aporta fondos frescos para financiar el crecimiento. El dinero entra en la sociedad, los socios existentes se diluyen y el inversor obtiene su participación. En entidades reguladas, la ampliación puede requerir la actualización del expediente de idoneidad ante el regulador.
La compraventa de participaciones, en cambio, implica que el inversor compra a un socio existente, sin que los fondos lleguen a la sociedad. Es frecuente en procesos de sustitución de socios fundadores o de entrada de un industrial que quiere tomar el control de una licencia ya operativa. En este caso, el cumplimiento de los umbrales de comunicación regulatoria es, si cabe, más crítico.
En ambos casos, la hoja de términos (term sheet) es el documento que fija el precio, la estructura y las condiciones suspensivas antes de los contratos definitivos. Una term sheet bien redactada vincula a las partes en los puntos esenciales y evita que el vendedor o el comprador cambien de posición durante la negociación definitiva.
Las operaciones de M&A en sectores regulados exigen, además, anticipar el control de concentraciones. Si la operación supera los umbrales de cuota de mercado establecidos por la normativa de competencia, será necesaria la notificación a la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC). No hacerlo en tiempo puede implicar la nulidad de la operación. Puede conocer en detalle nuestro enfoque en el área de Derecho societario y operaciones (M&A) de nuestra firma.
Uno de los errores más frecuentes en coinversiones fintech es subestimar la densidad del calendario. Cada hito genera obligaciones con terceros – reguladores, registros, entidades financieras, otros socios – cuyo incumplimiento tiene consecuencias concretas.
Estos son los hitos que, en nuestra experiencia, concentran mayor riesgo de demora:
La gestión de este calendario es una función del asesor jurídico, no solo del equipo de dirección. Quien entra en una coinversión sin un calendario de hitos detallado y asignado asume el riesgo de que cada retraso se convierta en una palanca de renegociación para la otra parte.
El coste de resolver un conflicto societario después del cierre es, invariablemente, mayor que el coste de prevenirlo antes de firmar. Esta afirmación no es solo intuitiva: en nuestra práctica hemos observado que la mayor parte de los litigios entre socios fintech tienen su origen en documentos que no anticiparon escenarios razonablemente previsibles.
El asesoramiento temprano aporta valor en tres momentos concretos:
La term sheet no es un documento preliminar irrelevante. Define el precio, la estructura, el perímetro de la due diligence y las condiciones suspensivas. Un abogado societario que revisa la term sheet antes de su firma puede identificar cláusulas que parecen estándar pero que, en la práctica, favorecen sistemáticamente a la parte que las redactó.
La negociación de un pacto de socios en fintech tiene una dimensión técnica – societaria, regulatoria, fiscal – que requiere especialización. Un asesor con experiencia en operaciones del sector conoce los puntos de fricción habituales: las cláusulas de antidilución, la valoración de la licencia regulatoria, las garantías de indemnidad frente a contingencias de cumplimiento identificadas en la due diligence. Negociar sin ese conocimiento de parte implica aceptar condiciones que podrían haberse mejorado.
La mayoría de los coinversores entran con una hipótesis de salida. Las condiciones en que se produce esa salida – plazo, precio, mecanismo de valoración, derechos de preferencia de otros socios – deben estar pactadas desde el inicio. Un pacto que no regula la salida no es un pacto completo. Y un coinversor que sale de una fintech regulada sin haber anticipado las implicaciones de la desinversión puede encontrarse con consecuencias regulatorias y fiscales que no había valorado.
¿Evalúa opciones para estructurar su entrada en una fintech española? Le ayudamos a comparar la vía adecuada: consulte también nuestros recursos sobre estructuras en otros sectores regulados.
A modo de síntesis operativa, estos son los pasos que, en nuestra experiencia, estructuran una coinversión fintech con garantías:
La articulación de una coinversión fintech se superpone con áreas jurídicas adyacentes que conviene abordar de forma coordinada. La fiscalidad de la estructura societaria – especialmente en lo relativo al tratamiento del carried interest, los dividendos intragrupo y la deducibilidad de los intereses de financiación – debe analizarse en paralelo al diseño jurídico. Del mismo modo, las implicaciones de la normativa de protección de datos y compliance regulatorio en la diligencia debida hacen aconsejable coordinar el asesoramiento jurídico societario con el análisis de cumplimiento. En Velarde & Vidal integramos estas perspectivas en un equipo multidisciplinar dedicado a operaciones del sector financiero y tecnológico.
Para una primera valoración, escríbanos a info@velardevidal.com.
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