MadridBarcelonainfo@velardevidal.com
Firma Legal & Tax
España · desde 2023
V&V Velarde & VidalLegal & Tax
InicioAnálisisFiscal
Inicio · Recursos · Guias · Startups y venture capital: cómo regular las decisiones del consejo de administración
Derecho societario y operaciones (M&A)

Startups y venture capital: cómo regular las decisiones del consejo de administración

Por Marta Vidal, Socia — M&A y Derecho societarioActualizado: 2028-04-07

En el ecosistema de startups y venture capital, la velocidad de ejecución es un activo. Pero esa misma velocidad convierte cada decisión del consejo de administración en un punto de riesgo si no existe un marco de gobierno claro desde el principio. Las operaciones de inversión se cierran, los inversores entran en el capital y, con ellos, llegan derechos de veto, mayorías reforzadas y cláusulas de protección que ningún estatuto estándar recoge por defecto. El consejo que no regula estos mecanismos desde el primer día opera en un vacío que, tarde o temprano, paraliza la toma de decisiones.

En breve: Regular las decisiones del consejo de administración en una startup financiada por venture capital exige combinar una arquitectura estatutaria sólida con un pacto de socios que establezca quórums, mayorías reforzadas y derechos de información para cada categoría de inversor. La legislación societaria española fija el marco mínimo, pero permite una personalización extensa. El momento crítico es la ronda de inversión: lo que no se negocia entonces resulta muy costoso de modificar después.

El marco jurídico aplicable: de los estatutos mínimos a la gobernanza de ronda

La Ley de Sociedades de Capital constituye la base sobre la que se construye cualquier estructura de gobierno. Establece las reglas por defecto del consejo de administración: convocatoria, quórum, mayorías, delegación de facultades y registro de acuerdos. Estas reglas son, en su mayor parte, dispositivas. Es decir, la sociedad puede modificarlas en los estatutos o complementarlas en el pacto de socios.

El problema de las startups en fase temprana es que operan con estatutos estandarizados pensados para una sociedad de responsabilidad limitada unipersonal o de dos socios fundadores. Esos estatutos no contemplan la entrada de un fondo de capital riesgo con acciones de clase B, ni los derechos de arrastre o acompañamiento, ni los quórums especiales para operaciones corporativas relevantes.

Cuando llega la primera ronda significativa – una Serie Seed o una Serie A –, el inversor aporta su propio modelo de pacto de socios. Si los fundadores no han preparado con antelación su posición negociadora, firman un documento cuyas cláusulas de gobierno habrán sido diseñadas exclusivamente para proteger al inversor.

En nuestra práctica hemos observado que las startups que llegan a la negociación de una ronda sin asesoramiento societario previo ceden en dos puntos críticos: la composición del consejo y la lista de materias reservadas. Ambos determinan quién controla la compañía en la práctica, con independencia de quién tenga la mayoría del capital.

¿Qué decisiones debe regular expresamente el consejo en una startup?

No todas las decisiones corporativas tienen el mismo peso. La regulación efectiva del consejo de administración en una startup pasa por identificar tres categorías distintas:

  • Decisiones ordinarias de gestión: el consejero delegado o el equipo directivo puede adoptarlas de forma autónoma, dentro de unos límites de importe que el propio consejo debe fijar.
  • Decisiones reservadas al consejo: aprobación del presupuesto anual, contratación de directivos clave, operaciones de financiación, apertura de nuevos mercados o líneas de negocio y modificación de la estructura accionarial.
  • Decisiones que requieren mayoría reforzada o veto de clases: venta de la compañía, fusión, disolución, modificación estatutaria, ampliación de capital, operaciones con partes vinculadas y cambios en los derechos de las acciones de clase.

Esta clasificación no se improvisa en el momento de la operación. Debe estar incorporada al pacto de socios y, en la medida en que la Ley de Sociedades de Capital lo permita, también a los estatutos. La razón es práctica: los estatutos son oponibles frente a terceros y se inscriben en el Registro Mercantil; el pacto de socios obliga solo a quienes lo firman y no es público.

¿Qué ocurre cuando hay una decisión urgente y el pacto de socios no la regula? En nuestra experiencia, sucede exactamente lo que los fundadores querían evitar: el bloqueo. Un consejero nombrado por el fondo inversor puede paralizar una contratación crítica, un cierre de operación o una refinanciación si las mayorías no están bien definidas.

El pacto de socios como instrumento de gobierno: estructura y cláusulas esenciales

El pacto de socios es, en el ecosistema de venture capital, el documento central de gobierno. Va más allá de la regulación estatutaria y permite establecer un régimen específico para la relación entre fundadores e inversores. Un abogado societario con experiencia en operaciones de capital riesgo conoce las cláusulas que deben estar y las que conviene resistir.

Las cláusulas de gobierno más relevantes en un pacto de socios de startup son las siguientes:

  • Composición del consejo y derecho de designación: quién nombra a cuántos consejeros según la participación de cada clase de acciones. Es habitual que el fondo inversor tenga derecho a designar uno o dos consejeros independientemente de su porcentaje de capital.
  • Quórum de asistencia y mayorías: el quórum mínimo para que el consejo quede válidamente constituido y las mayorías necesarias para cada categoría de decisión.
  • Materias reservadas (reserved matters): lista taxativa de decisiones que requieren consentimiento expreso del inversor o de una mayoría reforzada del consejo, con independencia de la distribución del capital.
  • Derechos de información: periodicidad de los informes de gestión, métricas clave que deben reportarse y acceso a la información financiera auditada o no auditada.
  • Cláusulas de arrastre (drag-along) y acompañamiento (tag-along): condiciones en las que el socio mayoritario puede forzar al minoritario a vender, y condiciones en las que el minoritario puede sumarse a una venta.
  • Derechos de preferencia y antidilución: mecanismos que protegen al inversor ante nuevas rondas a valoración inferior (down rounds).
  • Vesting de fundadores: consolidación progresiva de la participación de los fundadores vinculada a su permanencia en el proyecto.

Cada una de estas cláusulas afecta directamente a cómo se toman las decisiones en el consejo. Una cláusula de materias reservadas mal redactada puede incluir, sin quererlo, decisiones operativas del día a día. Una cláusula de vesting sin un buen régimen de aceleración puede dejar a un fundador que sale de forma involuntaria sin la participación que le corresponde.

Para explorar en detalle cómo se estructuran estos instrumentos en el contexto de empresas tecnológicas, puede resultar útil la guía sobre cómo estructurar una operación en el sector tecnológico y de software que publicamos en nuestro repositorio de recursos.

¿Cómo afecta la estructura de clases de acciones a la toma de decisiones?

La sociedad de responsabilidad limitada española no permite técnicamente la emisión de acciones de distintas clases con derechos económicos diferenciados de la misma forma que lo hace la sociedad anónima. Sin embargo, las participaciones sociales pueden tener derechos políticos y económicos distintos si así se establece en los estatutos. Esta diferencia de régimen condiciona la elección del tipo societario en función de la ronda de inversión.

Muchas startups nacen como sociedades de responsabilidad limitada. Esta forma es adecuada en fases tempranas por su capital mínimo reducido – desde un euro con las reformas introducidas por la Ley Crea y Crece, con obligación de reservar hasta alcanzar los tres mil euros – y su menor carga administrativa. Pero cuando el volumen de inversión crece y los fondos exigen una estructura accionarial con múltiples clases, la conversión a sociedad anónima se convierte en una necesidad operativa.

La sociedad anónima permite emitir acciones ordinarias y privilegiadas, con derechos de liquidación preferente, dividendos preferentes acumulativos o no acumulativos, y derechos de conversión. Estos instrumentos son los que los fondos de venture capital utilizan para calibrar su riesgo y definir su posición en el consejo. La arquitectura de clases de acciones determina, en la práctica, la distribución del poder de decisión.

La transformación de una sociedad limitada en anónima es un proceso que exige la aprobación de la junta general con las mayorías que establezca la normativa societaria, la adaptación de los estatutos, la actualización del pacto de socios y el cumplimiento de los requisitos de capital mínimo: sesenta mil euros, con al menos el veinticinco por ciento desembolsado en el momento de la constitución.

La diligencia debida como paso previo a cualquier ronda: qué revisa el inversor

Antes de que un fondo de venture capital firme una hoja de términos (term sheet) vinculante, realiza un proceso de diligencia debida (due diligence) sobre la sociedad. Este proceso no es exclusivamente financiero: la diligencia jurídica es la que determina si los documentos de gobierno son suficientemente sólidos para soportar el crecimiento planificado y si existen contingencias que justifiquen un ajuste en la valoración.

Los puntos que cualquier equipo de diligencia revisa con mayor atención en una startup son los siguientes:

  1. Coherencia entre estatutos y pacto de socios: contradicciones entre ambos documentos generan conflictos de interpretación que, sin resolverse, invalidan acuerdos del consejo.
  2. Actas del consejo y de la junta: si las decisiones estratégicas no están correctamente documentadas en actas, el inversor puede interpretarlas como nulas o como riesgos de gobierno.
  3. Cumplimiento del vesting de fundadores: si el régimen de vesting no está formalizado, el fondo no tiene garantía de que los fundadores permanezcan en el proyecto después de la inversión.
  4. Titularidad de la propiedad intelectual: el código, las marcas y los activos tecnológicos deben estar formalmente cedidos o licenciados a la sociedad, no en manos de los fundadores a título personal.
  5. Relaciones laborales y contratos clave: contratos de los empleados clave, acuerdos de confidencialidad (NDA) y cláusulas de no competencia (non-compete) firmados.
  6. Obligaciones fiscales y registros administrativos: el depósito de cuentas en el Registro Mercantil y el cumplimiento de las obligaciones de presentación dentro del mes siguiente a la aprobación de las cuentas son verificados sistemáticamente.

Hemos asesorado operaciones societarias y de M&A en sectores tecnológico, industrial y de servicios. En todas ellas, los problemas de gobierno que no se resolvieron en el momento de constitución o de la primera ronda reaparecen, multiplicados, en los procesos de due diligence de rondas posteriores o de desinversión.

¿Puede una startup acelerar la due diligence del inversor si tiene bien preparada su documentación de gobierno? La respuesta es categóricamente afirmativa. Un data room bien organizado y documentos de gobierno robustos reducen el período de due diligence y transmiten al inversor una señal inequívoca de madurez organizativa.

Plazos críticos y decisiones que no admiten dilación

El gobierno del consejo en una startup no solo es una cuestión estructural: también es una cuestión de calendario. Existen momentos en los que la ausencia de un marco de decisión claro genera consecuencias jurídicas directas.

Las cuentas anuales ilustran bien este punto. El órgano de administración debe formularlas dentro de los tres meses siguientes al cierre del ejercicio. La junta general debe aprobarlas dentro de los seis primeros meses del ejercicio. El depósito en el Registro Mercantil debe realizarse dentro del mes siguiente a su aprobación. El incumplimiento de estos plazos cierra el acceso al Registro para la inscripción de otros actos societarios y puede generar responsabilidad para los administradores.

En el contexto de venture capital, la dilación en el cierre de cuentas afecta directamente a la capacidad de la startup para acreditar su situación financiera ante nuevos inversores o ante entidades de crédito. Un fondo que evalúa una ronda y encuentra cuentas sin depositar o actas del consejo sin redactar interpretará esta situación como una señal de riesgo de gobierno.

Otros momentos de decisión crítica que conviene regular con antelación son los siguientes:

  • La aprobación de un nuevo plan de opciones sobre participaciones (stock option plan) para el equipo directivo y los empleados clave.
  • La aceptación de condiciones de una nueva ronda de financiación y la modificación consiguiente del pacto de socios.
  • La incorporación de un nuevo consejero independiente propuesto por el inversor.
  • La decisión sobre el ejercicio de derechos de preferencia en una transmisión de participaciones entre socios.
  • El análisis de potenciales operaciones de compraventa de empresa cuando aparece una oferta de adquisición no solicitada.

Cada uno de estos momentos requiere que el consejo tenga un procedimiento claro: quién convoca, con qué antelación, qué mayorías son necesarias y cómo se documenta el acuerdo. La ausencia de ese procedimiento convierte cada decisión urgente en una negociación entre socios que consume tiempo, genera fricciones y, en los peores casos, paraliza la compañía.

Cómo el asesoramiento temprano reduce el coste y el riesgo en el ciclo de vida de la startup

La creencia de que los estatutos estándar bastan para regular la relación entre socios es uno de los errores más costosos que cometen los fundadores. Es comprensible: en el momento de constitución, la prioridad es el producto, el equipo y el primer cliente. La gobernanza parece un lujo prematuro.

La realidad es que el coste de construir una arquitectura de gobierno adecuada en el momento de la constitución o de la primera ronda es significativamente inferior al coste de reparar los problemas de gobierno que aparecen en rondas posteriores. Un pacto de socios bien redactado en la Seed evita tener que renegociar cláusulas de control en la Serie A bajo la presión del inversor nuevo.

El asesoramiento temprano también permite a los fundadores conocer su posición real antes de sentarse a negociar. Saber qué mayorías pueden mantener, qué materias son esenciales reservar y qué cláusulas de protección son razonables en el mercado es información que convierte al fundador en un negociador informado. Sin ese conocimiento, la negociación es asimétrica desde el principio.

En nuestra práctica asesorando a empresas en España, hemos comprobado que los fundadores que entienden la arquitectura de gobierno antes de abrir un proceso de inversión obtienen mejores condiciones no solo en términos de valoración, sino también en términos de control. El pacto de socios y la diligencia debida determinan quién controla la sociedad y a qué precio se cierra la operación: esa es la realidad que conviene conocer antes de firmar cualquier document.

Si la startup opera en el sector tecnológico o si su modelo de negocio incluye activos de propiedad intelectual relevantes, el asesoramiento en gobierno societario debe complementarse con una revisión de la estructura de contratos mercantiles complejos. Puede obtener más información sobre este enfoque en nuestra práctica de contratos mercantiles complejos.

Checklist de gobierno para el consejo de una startup en fase de inversión

Antes de iniciar un proceso de ronda o de desinversión, el equipo directivo y los asesores jurídicos deben verificar los siguientes puntos. No es una lista exhaustiva, pero sí un indicador fiable del nivel de preparación de la compañía.

  • Los estatutos reflejan la estructura accionarial actual y los derechos de cada clase de participaciones o acciones.
  • El pacto de socios está actualizado y firmado por todos los socios actuales, incluidos los fondos inversores.
  • El consejo tiene un reglamento interno aprobado o, al menos, un régimen de convocatoria y documentación de acuerdos claramente establecido.
  • Las actas del consejo y de la junta de los últimos tres ejercicios están redactadas, firmadas y correctamente custodiadas.
  • Las cuentas anuales están depositadas en el Registro Mercantil sin demora y no hay inscripciones pendientes por incumplimiento de plazos.
  • Los contratos de los empleados clave incluyen cláusulas de no competencia (non-compete) y acuerdos de confidencialidad (NDA) vigentes.
  • La titularidad de la propiedad intelectual relevante está cedida formalmente a la sociedad y no hay controversias pendientes.
  • El plan de opciones sobre participaciones (stock option pool) está aprobado por el consejo y cumple con los requisitos de la legislación societaria y fiscal.
  • Se ha realizado una revisión preliminar de la estructura fiscal de la sociedad holding o del grupo, si existe.
  • Existe un protocolo claro para la gestión de conflictos de interés entre consejeros.

Una startup que puede responder afirmativamente a todos estos puntos está en condiciones de iniciar un proceso de inversión o de desinversión con una posición negociadora sólida. La debilidad en cualquiera de ellos no es un obstáculo insalvable, pero sí un argumento que el inversor utilizará para ajustar las condiciones.

Servicios relacionados

La regulación del consejo de administración en una startup conecta directamente con otras áreas de práctica que intervienen en el ciclo de vida de la compañía. El asesoramiento en Derecho societario y operaciones de M&A cubre desde la constitución y la estructuración accionarial hasta el cierre de operaciones de compraventa de empresa. Cuando la startup opera con tecnología o datos como activo principal, la práctica de propiedad intelectual y tecnología ofrece el complemento necesario para proteger esos activos en cada ronda. Y en operaciones con inversores extranjeros, la práctica de inversión extranjera y la revisión de la normativa sobre control de inversiones directas resultan imprescindibles.

Preguntas frecuentes

¿Qué implica cómo regular las decisiones del consejo de administración para una empresa?
Regular las decisiones del consejo implica definir, antes de que surja el conflicto, qué puede decidir el consejero delegado de forma autónoma, qué requiere acuerdo del consejo y qué materias exigen mayorías reforzadas o el consentimiento de determinados socios. En una startup financiada por venture capital, esta regulación se articula a través del pacto de socios, los estatutos y, en su caso, un reglamento del consejo. El objetivo es que cada decisión relevante siga un procedimiento previsible que proteja tanto a los fundadores como a los inversores.
¿Qué plazos y costes conlleva cómo regular las decisiones del consejo de administración?
No existe un plazo único ni un coste estándar. La negociación de un pacto de socios en el contexto de una ronda de inversión puede extenderse desde semanas hasta varios meses, en función de la complejidad de la operación y del número de partes implicadas. Los costes dependen del alcance del asesoramiento: una revisión de estatutos y pacto existentes es significativamente más económica que redactar desde cero un paquete de documentación para una ronda Serie A. En cualquier caso, el coste de no regularlos adecuadamente es invariablemente superior al de hacerlo bien desde el principio.
¿Qué riesgos hay que evitar en cómo regular las decisiones del consejo de administración?
Los riesgos más frecuentes son cuatro. Primero, una lista de materias reservadas demasiado amplia que paralice la operativa diaria. Segundo, cláusulas de veto que permitan a un inversor minoritario bloquear decisiones estratégicas urgentes. Tercero, una composición del consejo que no refleje la distribución real del poder económico y político de la compañía. Cuarto, la falta de coherencia entre el pacto de socios y los estatutos, que genera conflictos de interpretación ante cualquier incidencia. Un abogado societario con experiencia en operaciones de M&A puede identificar y corregir estos riesgos antes de que se materialicen.
¿Cuándo conviene contar con asesoramiento en cómo regular las decisiones del consejo de administración?
El momento óptimo es antes de iniciar cualquier proceso de inversión, no durante la negociación. Una vez que el inversor ha presentado su term sheet, el margen de maniobra de los fundadores se reduce considerablemente. El asesoramiento temprano permite a los fundadores conocer su posición real, preparar un contrapropuesta informada y negociar en igualdad de condiciones. También conviene revisar la estructura de gobierno en cada ronda significativa y antes de cualquier operación de compraventa de empresa o entrada de un socio estratégico.

Hablemos de su caso

Para una primera valoración, escríbanos a info@velardevidal.com.

Plantear mi caso

Este contenido es informativo y no constituye asesoramiento jurídico. Para un análisis de su situación, contacte con info@velardevidal.com.