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Laboral y movilidad internacional

Startups y venture capital: cómo contratar a un alto directivo

Por Hugo Benavent, Asociado — Laboral, movilidad e inversión extranjeraActualizado: 2028-10-10

El ecosistema de startups y venture capital en España ha alcanzado una madurez sin precedentes. Los fondos de inversión exigen estructuras de gestión sólidas, y la incorporación de un alto directivo se convierte en una operación jurídica tan delicada como cualquier ronda de financiación. Un error en el diseño del contrato o en la estructura retributiva puede comprometer la siguiente ronda, generar un conflicto costoso o exponer a la sociedad ante la Inspección de Trabajo.

En breve: Contratar a un alto directivo en una startup o empresa respaldada por venture capital exige elegir entre el régimen laboral especial de alta dirección y el vínculo mercantil, diseñar una retribución variable alineada con los hitos del inversor y blindar jurídicamente la salida. El marco aplicable es la normativa laboral española – en particular el régimen especial de alta dirección – y, cuando hay movilidad internacional, el régimen fiscal de impatriados conocido como régimen Beckham.

El marco jurídico de la alta dirección: ¿relación laboral especial o vínculo mercantil?

La primera decisión que debe tomar la sociedad es estructural. Un alto directivo puede vincularse a la empresa mediante dos vías completamente distintas, y la elección condiciona todo lo demás: la retribución, la extinción, la fiscalidad y el gobierno corporativo.

La relación laboral especial de alta dirección se rige por normativa laboral específica, distinta del Estatuto de los Trabajadores general. Aplica a quien ejerce poderes inherentes a la titularidad de la empresa, con autonomía y plena responsabilidad, y cuya actividad afecta a los objetivos generales de la sociedad. El Chief Executive Officer (CEO), el Chief Financial Officer (CFO) o el Chief Technology Officer (CTO) de una startup encajan habitualmente en este perfil.

El vínculo mercantil, en cambio, es propio del administrador o consejero ejecutivo. Aquí no hay relación laboral: la persona es órgano social, su retribución debe estar prevista en los estatutos y su régimen de separación es el societario. La jurisprudencia del Tribunal Supremo ha consolidado la doctrina del vínculo: cuando un administrador ejerce también funciones directivas, la relación laboral especial queda absorbida por el cargo mercantil. Este criterio tiene consecuencias muy relevantes para la extinción y para las cotizaciones a la Seguridad Social.

¿Por qué importa tanto esta distinción? Porque el error de calificación genera litigios posteriores. Si la sociedad estructura un CEO como consejero ejecutivo sin prever estatutariamente su retribución, la remuneración puede ser impugnable por los socios. Si, al contrario, formaliza un contrato de alta dirección a quien de facto ejerce funciones de administrador, la Inspección de Trabajo puede recalificar la relación con consecuencias en cotizaciones y en el régimen de extinción.

¿Qué debe contener el contrato de alta dirección en una startup respaldada por venture capital?

Una vez elegida la vía laboral especial, el contrato de alta dirección merece una atención muy distinta a la de un contrato estándar. En nuestra experiencia asesorando a empresas en España, los inversores leen con detalle este documento antes de cerrar una ronda. Estos son los elementos irrenunciables.

Duración y período de preaviso

El contrato puede ser indefinido o de duración determinada. La normativa de alta dirección establece un régimen de preaviso para la extinción que difiere del régimen laboral común. El preaviso mínimo legal para extinguir un contrato de alta dirección es de tres meses, aunque es habitual pactarlo en seis o incluso doce meses cuando el directivo tiene acceso a información estratégica sensible. En entornos de venture capital, donde los cambios de control son frecuentes, este plazo debe articularse junto con las cláusulas de cambio de control que el pacto de socios prevea.

Retribución fija, variable y equity

La retribución del alto directivo en una startup tiene tres capas. La primera es el salario fijo, que debe ser competitivo para atraer talento en un mercado con alta demanda. La segunda es la retribución variable, ligada a métricas operativas o financieras que conviene definir con precisión: facturación, márgenes, hitos tecnológicos o de producto. La tercera, y más relevante en el ecosistema de venture capital, es la participación en el capital o en instrumentos asimilados.

Los planes de opciones sobre acciones (stock options) o de participaciones fantasma (phantom shares) son los instrumentos más habituales. Su diseño tiene implicaciones fiscales y laborales que conviene abordar desde el principio, no retroactivamente. Un plan de opciones mal diseñado puede generar una tributación en el momento de la concesión – como renta del trabajo – en lugar de diferirla al momento del ejercicio o la venta.

La Ley de fomento del ecosistema de empresas emergentes (Ley de Startups) introdujo mejoras en el tratamiento fiscal de los planes de opciones para empleados y directivos de empresas emergentes. La exención fiscal aplicable a estos instrumentos tiene un límite que conviene verificar con la normativa vigente, ya que puede haberse actualizado desde la publicación de este análisis.

Cláusulas de no competencia y confidencialidad

Un alto directivo de una startup tiene acceso a información competitivamente sensible: tecnología propia, base de clientes, estrategia de expansión y detalles de la ronda de inversión. La cláusula de no competencia postcontractual requiere compensación económica adecuada para ser válida y tiene una duración máxima que fija la normativa laboral. Sin compensación, la cláusula es nula y no vincula al directivo.

El acuerdo de confidencialidad (NDA, por sus siglas en inglés) debe extenderse más allá de la vigencia del contrato y debe especificar qué información se considera confidencial, qué tratamiento debe dársele y cuál es la consecuencia de su incumplimiento. En entornos de venture capital, el NDA suele alinearse con los que el propio fondo firma con la sociedad participada.

Cláusulas de cambio de control y buenos/malos salientes

El pacto de socios de una startup respaldada por venture capital prevé habitualmente cláusulas de good leaver y bad leaver que determinan el precio al que el directivo puede o debe vender sus participaciones o ejercitar sus opciones si abandona la sociedad. El contrato de alta dirección debe ser coherente con esas cláusulas: si el pacto de socios califica como mal saliente (bad leaver) la extinción por causas imputables al directivo, el contrato no puede prever una indemnización que contradiga ese esquema.

La falta de alineación entre el contrato laboral y el pacto de socios es uno de los errores más frecuentes que hemos observado en operaciones de venture capital en España. El resultado es un conflicto entre documentos que un juez deberá resolver, con incertidumbre y coste para todas las partes.

¿Cómo gestionar la incorporación de un directivo internacional en una startup española?

El talento directivo en el ecosistema de venture capital es global. Es habitual que la startup española quiera fichar a un CTO de Berlín, a un CFO de Londres o a un CEO con experiencia en Silicon Valley. Esto abre la dimensión de la movilidad internacional, que tiene dos aristas principales: la autorización para trabajar en España y la fiscalidad.

Autorizaciones y visados

Para directivos procedentes de fuera del Espacio Económico Europeo, la startup debe obtener una autorización de residencia y trabajo. El régimen para intracompany transfers y el régimen de emprendedores e inversores, vigente conforme a la normativa de apoyo a emprendedores, ofrecen vías específicas que permiten tiempos de respuesta razonables cuando se documentan bien. Coordinamos con abogados locales de confianza en la jurisdicción correspondiente cuando el directivo procede de jurisdicciones con requisitos específicos.

Para directivos procedentes de la Unión Europea, no se requiere autorización de trabajo, pero sí es recomendable gestionar el alta en el padrón municipal y la obtención del número de identificación de extranjero (NIE) desde el primer día. La tardanza en estos trámites puede retrasar el alta en la Seguridad Social y generar problemas de cotización.

El régimen especial de impatriados (régimen Beckham)

El régimen fiscal de impatriados, popularmente conocido como régimen Beckham, permite a los trabajadores que trasladan su residencia a España tributar en el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) a un tipo fijo del 24 % sobre los primeros 600.000 euros de base imponible, en lugar de aplicar la escala progresiva general. Para la renta que supere ese umbral, el tipo es del 47 %.

Para acogerse a este régimen, el directivo no debe haber sido residente fiscal en España durante los cinco años anteriores al desplazamiento. La Ley de Startups redujo este período desde los diez años que exigía la regulación anterior, lo que ha ampliado el universo de directivos elegibles. El régimen se aplica durante el año del cambio de residencia y los cinco años siguientes.

La startup debe asegurarse de que el directivo solicita la opción por este régimen en el plazo que fija la normativa fiscal, porque transcurrido ese plazo la opción se pierde. Hemos acompañado a empresas medianas y a inversores que no gestionaron este trámite a tiempo y el directivo perdió el beneficio fiscal, lo que impactó negativamente en la negociación de su paquete retributivo neto.

Si quiere evaluar el impacto del régimen de impatriados sobre la estructura retributiva de su directivo, puede consultar más información sobre nuestro enfoque en la práctica de laboral y movilidad internacional de Velarde & Vidal.

¿Qué plazos y decisiones críticas debe gestionar la dirección al contratar un alto directivo?

La incorporación de un alto directivo no es un trámite administrativo. Es una operación con plazos jurídicos que, si se incumplen, generan consecuencias irreparables. La dirección y el equipo de recursos humanos deben tener clara la secuencia.

Antes de la firma

La diligencia debida (due diligence) sobre el candidato debe incluir la verificación de sus obligaciones de no competencia con empleadores anteriores. Si el directivo tiene una cláusula de no competencia vigente con su empleador anterior, la startup puede quedar expuesta a una reclamación. Este riesgo se gestiona antes de la firma, no después.

El diseño del plan de equity debe coordinarse con los asesores fiscales de la sociedad y, si los hay, con los asesores del fondo. Un plan de opciones que no cumple los requisitos de la normativa tributaria pierde los beneficios fiscales y puede generar obligaciones de retención en el momento de la concesión.

En el momento de la incorporación

El alta en la Seguridad Social debe producirse antes del inicio de la actividad. En el caso de directivos con relación laboral especial de alta dirección, el grupo de cotización corresponde a los trabajadores del grupo 1 (ingenieros, licenciados y alta dirección). Esta distinción tiene consecuencias sobre las bases de cotización y sobre las prestaciones a las que el directivo tiene derecho.

Si el directivo va a cotizar como administrador o consejero ejecutivo con vínculo mercantil, el régimen de encuadramiento en la Seguridad Social puede variar. La correcta calificación desde el primer día evita correcciones posteriores con recargo.

Durante la vigencia del contrato

Las revisiones salariales, los cambios en las condiciones del plan de equity y las modificaciones del perímetro de responsabilidades del directivo deben documentarse mediante acuerdos escritos. La ausencia de documentación convierte cualquier modificación verbal en un elemento de prueba favorable al directivo en caso de conflicto posterior.

Las evaluaciones de desempeño deben realizarse conforme al procedimiento que el propio contrato prevea. Una cláusula que vincula la retribución variable a objetivos no medidos formalmente es, en la práctica, una retribución variable que el directivo puede reclamar íntegra en caso de extinción conflictiva.

¿Cómo se extingue el contrato de alta dirección y qué coste tiene?

La extinción es el momento de mayor riesgo jurídico. El régimen laboral especial de alta dirección prevé indemnizaciones distintas a las del régimen laboral general, y la forma en que se gestiona la salida determina en gran medida el coste final para la sociedad.

Extinción por voluntad de la empresa (desistimiento)

La normativa de alta dirección permite a la empresa extinguir el contrato por desistimiento, sin necesidad de acreditar causa. Sin embargo, el desistimiento genera el derecho del directivo a percibir la indemnización pactada en el contrato o, en defecto de pacto, la que fija la normativa laboral especial. Esta indemnización es inferior a la del despido improcedente de un trabajador ordinario, pero puede ser superior si el contrato la ha pactado al alza – algo habitual en entornos de venture capital para atraer talento senior.

Extinción causal: despido disciplinario y causas objetivas

El despido disciplinario requiere acreditar un incumplimiento grave y culpable del directivo. La carta de despido debe ser precisa y documentada. En el ámbito de la alta dirección, los incumplimientos más habituales que dan lugar a despidos disciplinarios son la transgresión de la buena fe contractual, el abuso de confianza y la competencia desleal.

Las causas objetivas – económicas, técnicas, organizativas o de producción – pueden justificar la extinción con una indemnización legal. La indemnización por despido objetivo en el régimen general es de veinte días de salario por año trabajado, con un máximo de doce mensualidades. En el régimen especial de alta dirección, las cuantías pueden ser distintas según lo pactado.

La creencia de que indemnizar es siempre la vía más segura y barata es un mito frecuente en la dirección de empresas. La causa, el procedimiento y la negociación previa determinan el coste real y el riesgo de improcedencia. Un despido mal documentado que termina en reclamación judicial puede costar significativamente más que una extinción acordada negociada con rigor.

Extinción por cambio de control

En el contexto del venture capital, los cambios de control son eventos frecuentes. La normativa de alta dirección reconoce al directivo el derecho a extinguir el contrato y percibir una indemnización cuando se produce un cambio efectivo en la titularidad de la empresa que implique una renovación sustancial en la composición del órgano de administración. Este derecho puede modular el esquema de retenciones del directivo en el momento de una adquisición o de un cambio de ronda que altere el control societario.

La gestión de esta contingencia debe planificarse durante la negociación del pacto de socios, no cuando la operación de M&A ya está en curso. Para profundizar en la articulación entre los aspectos laborales y la negociación con la representación de los trabajadores en procesos de reestructuración, le recomendamos la lectura de nuestra guía sobre cómo negociar con la representación de los trabajadores.

Plan de igualdad y obligaciones de cumplimiento en la contratación directiva

Las startups que superan determinados umbrales de plantilla están obligadas a disponer de un plan de igualdad. La contratación de altos directivos no es ajena a esta obligación: la brecha retributiva de género en el nivel directivo es uno de los ejes de auditoría más frecuentes de la Inspección de Trabajo.

El plan de igualdad debe incluir medidas relativas al acceso al empleo en todos los niveles, incluido el directivo. Una startup que contrata sistemáticamente perfiles directivos sin criterios objetivos de selección documentados puede quedar expuesta a reclamaciones por discriminación indirecta.

Más allá del plan de igualdad, el régimen de compliance laboral exige que la empresa tenga habilitado un canal de denuncias para comunicar incumplimientos normativos. Este canal es obligatorio a partir de un determinado tamaño de plantilla conforme a la normativa de protección de los informantes. Los directivos, precisamente por su posición, son tanto potenciales denunciantes como potenciales sujetos denunciados.

Cómo el asesoramiento temprano reduce el coste y el riesgo en la contratación de un alto directivo

Hemos asesorado reestructuraciones, contratación de directivos y movilidad internacional en empresas medianas y grandes. La conclusión es siempre la misma: el coste del asesoramiento jurídico preventivo es una fracción del coste de resolver un conflicto posterior.

Los tres momentos en que el asesoramiento previo genera mayor retorno son los siguientes. Primero, el diseño del contrato: un contrato bien estructurado evita la recalificación judicial de la relación y alinea el régimen de extinción con el esquema del pacto de socios. Segundo, el diseño del plan de equity: un plan de opciones que cumple los requisitos fiscales desde el origen genera beneficios para el directivo sin coste adicional para la sociedad. Tercero, la gestión de la salida: una extinción negociada con rigor jurídico, apoyada en documentación sólida, reduce la probabilidad de litigio y limita la exposición indemnizatoria.

¿Está su empresa en fase de captación de un directivo clave antes de una ronda de inversión? La presión del calendario inversor no debe comprimir el análisis jurídico. Una semana de trabajo previo puede evitar meses de conflicto posterior.

Para empresas con operaciones o directivos en otras plazas, nuestra práctica cubre el territorio nacional. Puede consultar información sobre nuestro enfoque regional en la página de laboral y movilidad en Santander.

Checklist: pasos clave para contratar a un alto directivo en una startup

  1. Decidir la estructura jurídica: relación laboral especial de alta dirección o vínculo mercantil como consejero ejecutivo. Verificar la doctrina del vínculo.
  2. Diseñar la retribución: salario fijo competitivo, variable vinculado a métricas precisas y plan de equity (stock options o phantom shares) alineado con la normativa fiscal.
  3. Redactar el contrato de alta dirección: incluir período de preaviso, cláusula de no competencia con compensación, NDA, cláusulas de cambio de control y alineación con el pacto de socios.
  4. Verificar obligaciones previas del candidato: cláusulas de no competencia con empleadores anteriores y obligaciones de confidencialidad vigentes.
  5. Gestionar la incorporación administrativa: alta en la Seguridad Social antes del inicio de la actividad, NIE si es extranjero comunitario, autorización de trabajo si procede de fuera del Espacio Económico Europeo.
  6. Activar el régimen Beckham si procede: verificar los requisitos de no residencia previa durante cinco años y solicitar la opción dentro del plazo legal.
  7. Alinear el contrato con el plan de igualdad: documentar los criterios de selección y asegurar que el proceso cumple los principios de igualdad de trato.
  8. Establecer un protocolo de evaluación del desempeño: documentar los objetivos del variable y el procedimiento de medición desde el primer día.
  9. Planificar el régimen de extinción: prever en el contrato la indemnización por desistimiento, el preaviso y el tratamiento del equity en los distintos escenarios de salida.

Servicios relacionados

La contratación de un alto directivo rara vez se gestiona de forma aislada. En nuestra práctica, los asuntos laborales de dirección aparecen habitualmente vinculados a operaciones de M&A o reestructuración societaria, donde el régimen de los administradores y el pacto de socios determinan el alcance de las obligaciones laborales. Asimismo, cuando el directivo es internacional, la fiscalidad del impatriado conecta directamente con la práctica fiscal y tributaria. Coordinamos ambas dimensiones dentro del mismo equipo de trabajo.

Preguntas frecuentes

¿Qué implica cómo contratar a un alto directivo para una empresa?
Contratar a un alto directivo implica decidir entre una relación laboral especial de alta dirección y un vínculo mercantil como consejero ejecutivo, diseñar un paquete retributivo que incluya fijo, variable y, habitualmente, participación en equity, y redactar un contrato que regule la duración, el preaviso, la no competencia y las condiciones de extinción. La elección de la estructura condiciona el régimen de cotización a la Seguridad Social, la fiscalidad del directivo y el coste de la eventual separación. Un error de calificación puede ser muy costoso de corregir una vez que la relación está en marcha.
¿Qué plazos y costes conlleva cómo contratar a un alto directivo?
El plazo de incorporación depende de la nacionalidad del directivo y de la necesidad o no de obtener autorización de trabajo. Para directivos comunitarios, el proceso puede completarse en días. Para directivos extracomunitarios, los plazos dependen de la vía de autorización utilizada y conviene planificar con antelación. En cuanto a los costes de extinción, la normativa laboral especial de alta dirección prevé indemnizaciones que pueden diferir de las del régimen general, tanto al alza como a la baja según lo pactado. El preaviso mínimo legal es de tres meses, ampliable por acuerdo.
¿Qué riesgos hay que evitar en cómo contratar a un alto directivo?
Los riesgos más frecuentes son la recalificación de la relación por error en la estructura elegida, la pérdida del régimen Beckham por no solicitar la opción en plazo, la nulidad de la cláusula de no competencia por falta de compensación, la incoherencia entre el contrato y el pacto de socios en materia de cambio de control, y la ausencia de documentación de los objetivos del variable. Cada uno de estos riesgos puede materializarse en un litigio laboral o en una contingencia fiscal relevante para la sociedad.
¿Cuándo conviene contar con asesoramiento en cómo contratar a un alto directivo?
El asesoramiento jurídico en la contratación de un alto directivo es más eficiente cuanto más temprano se involucra. El momento óptimo es antes de iniciar la negociación con el candidato, no después de que ambas partes hayan alcanzado un acuerdo verbal sobre las condiciones. El diseño previo del plan de equity, la alineación con el pacto de socios y la estructura del régimen de extinción son elementos que requieren tiempo de análisis. Si la empresa está en proceso de captación de directivo antes de una ronda de inversión, la urgencia no debe comprimir el análisis jurídico.

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